El escenario del Corona Capital 2025 se prepara para una de las noches más intensas cuando AFI tome el micrófono. No se trata sólo de repasar éxitos; se trata de demostrar que la llama que comenzaron en Ukiah hace más de tres décadas aún arde con fuerza y convicción.
Desde sus inicios en 1991, AFI se labró un nombre en la escena punk con alma de outsider: riffs rápidos, baterías que golpean como tormenta y una estética oscura que no pedía permiso. Pero lo que los distingue es que no se conformaron. Su evolución —hacia sonidos más oscuros, más melódicos, más complejos— convirtió cada álbum en un paso hacia adelante. El éxito de Sing the Sorrow marcó su salto a grandes audiencias, pero también planteó un reto: seguir siendo auténticos sin perder la conexión con su esencia.
En la CDMX, el Autódromo Hermanos Rodríguez será testigo de esa dualidad. AFI no sólo vendrá a cantar “Miss Murder” o “Girl’s Not Grey”; vendrá a desafiarte a sentir. Porque su música siempre ha sido más que un himno: ha sido un reflejo de voces que buscan un lugar, que gritan en la oscuridad, que encuentran belleza en el conflicto y luz en la melancolía.
En un festival donde la diversidad sonora es vasta, AFI representa la intensidad y la referencia al rock alternativo que no ha claudicado. Su presencia será el puente entre quienes vivieron la era ondearon los brazos en mosh pits y quienes hoy descubren que el grito aún puede liberar. Cuando Davey Havok alce la voz bajo las luces de la CDMX, no será sólo una canción. Será una llamada: a creer, a gritar, a bailar sin miedo.
Y cuando el último acorde se disipe y las luces bajen, habrá un momento de silencio distinto: el silencio de quienes han vivido algo real. Porque AFI no está aquí para un guiño nostálgico. Está para recordar que el fuego interno no se apaga. Y en la noche del Corona Capital 2025, ese fuego refulgerá con luz propia.
