El trío mexicano regresa a la Ciudad de México el próximo 6 de junio con un show que confirma el gran momento que vive dentro del pop en español.
Hay conciertos que funcionan perfecto para ir a brincar, sacar videos y perder la voz. Y luego están los de Matisse, donde la gente termina cantando con los ojos cerrados porque alguna canción les pegó directo en un recuerdo. Así se siente cada presentación del trío formado por Melissa Robles, Pablo Preciado y Román Torres, quienes regresarán al Auditorio Nacional este 6 de junio después de agotar rápidamente una primera fecha.
El grupo lleva años construyendo una relación bastante cercana con su público. No se trata solamente de canciones románticas; lo suyo tiene más que ver con escribir historias cotidianas que cualquiera podría haber vivido. Por eso temas como “La Misma Luna”, “Todavía”, “Acuérdate de Mí” o “Más Que Amigos” siguen encontrando espacio entre playlists de desamor, reconciliaciones y viajes nocturnos por la ciudad.
Ahora, con el lanzamiento de El Ayer, Matisse llega a este concierto en uno de los momentos más sólidos de su carrera. El disco mantiene esa esencia melancólica que caracteriza al grupo, pero también explora sonidos más amplios sin perder la cercanía que los volvió populares desde sus primeros años.
“El Ayer” y el momento más fuerte de Matisse
Hablar de Matisse en 2026 es hablar de una banda que logró mantenerse vigente en una escena donde todo cambia rápido. Mientras muchos proyectos apuestan por tendencias pasajeras, ellos encontraron una fórmula que sigue funcionando: letras simples, emociones claras y armonías vocales que conectan desde la primera escucha.
El Ayer representa justo eso. Un álbum donde la nostalgia tiene mucho peso, pero sin sentirse repetitiva. Canciones como “Hipotéticamente”, colaboración con Leonel García, muestran a un grupo mucho más seguro de lo que quiere transmitir. La canción habla sobre extrañar a alguien desde un lugar honesto, sin dramatismos exagerados, y probablemente por eso tanta gente conectó con ella apenas salió.
Además, el crecimiento de Matisse también se nota en vivo. Sus conciertos ya no se sienten como una simple presentación de éxitos; ahora tienen una producción más cuidada, arreglos distintos y momentos donde el público prácticamente termina formando parte del show.
El Auditorio Nacional le queda bien a las canciones de Matisse
Hay artistas que funcionan mejor en festivales y otros que necesitan un recinto más íntimo para que las canciones respiren distinto. Lo de Matisse en el Auditorio Nacional parece encajar perfectamente en la segunda categoría.
El lugar permite que canciones tranquilas como “Eres Tú” o “Cuando Te Encontré” tengan otro impacto en vivo. No hace falta un espectáculo exagerado cuando las letras ya hacen buena parte del trabajo. Y eso probablemente explica por qué la banda consiguió agotar boletos tan rápido para su primera fecha.
El concierto del 6 de junio también confirma algo importante: Matisse ya dejó de ser esa banda “promesa” del pop mexicano. Hoy son un grupo consolidado, con una audiencia fiel y canciones que siguen creciendo con el tiempo.

Para quienes han seguido su carrera desde hace años, este show será una especie de recorrido emocional. Y para quienes apenas los descubrieron con sus lanzamientos recientes, probablemente sea la oportunidad perfecta para entender por qué Matisse sigue llenando escenarios importantes en México.