Entrevista con Daniela Arroio: La sensibilidad como fuerza en Pez Globo

En esta conversación, hablamos con Daniela Arroio, dramaturga de Pez Globo, una obra que explora la sensibilidad infantil, la educación emocional y las maneras en que las emociones pueden ser vividas y expresadas. A través del personaje de León y su encuentro con Jacinta, un pez globo muy especial, la obra propone una mirada diferente a la vulnerabilidad y al poder de sentir.

Daniela Arroio

Daniela, Pez Globo parte de una pregunta poderosa: ¿qué sucede cuando un niño siente “demasiado”? ¿Recuerdas el momento o la experiencia que detonó esta inquietud y cómo se convirtió en la necesidad de llevarla a escena?

La semilla de la obra surge de una experiencia personal. Muchos de mis proyectos nacen de vivencias propias o de personas cercanas, y en este caso fue la experiencia de mi hija, que es muy sensible y tiene las emociones a flor de piel. En una época, la molestaban en la escuela: “ay, otra vez vas a llorar”, “qué sensible”. Lo que yo veía como una característica hermosa se fue retrayendo porque su entorno no lo aceptaba.

Decidí que el protagonista fuera un niño, porque en nuestra sociedad hay diferencias en la educación emocional según el género. A los niños se les dice que deben ser fuertes y no llorar. Quería hablar de cómo nos educan para expresar —o reprimir— lo que sentimos, y de en qué lugares es seguro o no manifestar nuestras emociones.

En León reconocemos una sensibilidad extraordinaria, presentada como algo especial y no como debilidad. ¿Cómo fue el proceso de construir su voz sin caer en estereotipos?

Partí de observar la sensibilidad hacia el mundo en general, sobre todo hacia lo simple. Muchas veces las emociones más profundas están en un sabor, en un momento fugaz, en una mariposa, en el olor del pan. León tiene esa apertura hacia los detalles que lo rodean. Así construí su sensibilidad: desde lo que parece pequeño pero en realidad no lo es.

Por: Carlos Alvar

Jacinta es un detonante narrativo y emocional para León. ¿Cómo nació este personaje?

Mientras imaginaba la historia, visité una exposición de dibujos antiguos de animales y vi peces globo, inflados y sin inflar. Al leer sobre ellos, descubrí que se inflan y sacan espinas cuando sienten miedo o se defienden. Me pareció una metáfora de las personas que, ante el miedo o el dolor, se cierran y alejan a los demás.

Así nació Jacinta: alguien que se protege con espinas, frente a León, que siente todo intensamente. La relación entre ambos es un aprendizaje mutuo. También me encanta que sea una amistad entre un niño y una mascota, que tiene una libertad y un juego distintos a los vínculos con adultos.

La obra transita entre ternura, humor y momentos de vulnerabilidad. ¿Cómo logras equilibrar esas emociones en escena?

Me gusta trabajar desde el humor y el juego, porque abren fácilmente la puerta al público. A través de lo lúdico puedes llegar a emociones más complejas. Si entras directo con lo triste, es más difícil conectar. En Pez Globo, la diversión y la risa preparan el terreno para entrar a lugares más profundos, como una montaña rusa emocional.

Tú has dirigido otros proyectos, pero en este caso cediste la dirección a Valeria Fabri y Daniel. ¿Cómo fue ese proceso?

Desde que escribí el texto, supe que no quería dirigirlo yo. Cuando Valeria lo leyó y le gustó, lo compartió con Daniel y se formó la mancuerna. Dialogamos sobre algunos cambios y luego me hice a un lado, confiando plenamente. Creo que es importante que la dirección tenga libertad de trabajar el texto y adaptarlo a su visión. El resultado me llenó de gratitud: reunieron a un equipo increíble y cuidaron mucho la esencia.

Por: Carlos Alvar

¿Qué te gustaría que la obra deje en las familias que la vean?

Que además de divertirse y conmoverse, se abran conversaciones. Que las niñas y niños puedan contar lo que les pasa, que se hable en familia sobre emociones, sin moralejas, sino como una invitación a reflexionar juntos.

Si pudieras invitar al público a ver la obra en una sola frase, sin mencionar el título, ¿qué dirías?

“Vengan a sumergirse en una pecera de emociones.”

Pez Globo es una obra que invita a revalorar la sensibilidad y a mirar las emociones como una fortaleza. Un montaje que, con humor y ternura, nos recuerda que sentir no es una debilidad, sino una forma de habitar el mundo.
Pez Globo se presenta sábados y domingos a la 1:00 pm en el Teatro Helénico. Funciones hasta el 31 de agosto. Boletos disponibles en taquilla y en línea.

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