Hermanas, Un Amor Compartido: “Es un proyecto que habla de sororidad y amor”
Tuvimos la oportunidad de conversar con la actriz Gema Garoa, quien se prepara para iniciar el 2026 con el estreno de Hermanas, un amor compartido, una historia que explora las relaciones familiares, las carencias afectivas, desde una mirada profunda y humana. En esta entrevista, Gema habla sobre lo que representa este proyecto en su carrera, el reto de dar vida a su personaje y el impacto que espera generar en el público.

Estás por estrenar Hermanas, un amor compartido. ¿Qué significa para ti formar parte de este proyecto?
Es un regalo de la vida. Empezar el 2026 estrenando un proyecto tan importante, tan bonito, tan innovador y tan cautivador me hace sentir muy afortunada y agradecida. Es algo que me llena de orgullo y que ya quiero que la gente vea.
La novela se estrena primero en Vix y después en televisión abierta. ¿Cómo vives este doble estreno?
Me parece padrísimo. En Vix se estrena el 16 de enero, y la verdad es que me encanta que exista la posibilidad de verlo antes y de poder avanzar varios capítulos si quieres. La televisión tiene su magia porque te condiciona a un horario y te deja con intriga, pero el streaming te da libertad.
Además, es la primera vez que estoy en un proyecto que no voy a poder ir viendo mientras lo grabo. Terminamos de grabar a finales de enero y no podré verla hasta entonces. Eso me tiene un poco nerviosa, la verdad.
Interpretas a Marcela, un personaje marcado por la falta de amor desde la infancia. ¿Qué fue lo más difícil y lo más atractivo de construirla?
Al inicio, el público va a ver a una mujer dura, sin escrúpulos, casi destruyendo una familia. Pero no la juzguen tan rápido. Más adelante se revela que es una mujer con la autoestima por el suelo, que no conoce otro tipo de amor más que las migajas que recibe.
Lo más difícil fue entender sus carencias y por qué soporta tanto maltrato emocional y físico. A mí me desesperaba pensar: “¿Por qué no lo deja?”. Pero al encontrar su pasado, entendí de dónde venía su falta de amor propio. Eso fue lo más complejo, pero también lo más satisfactorio.

A lo largo de tu carrera has interpretado personajes muy distintos. ¿Sientes que Marcela es diferente a todo lo que has hecho antes?
Sí, definitivamente. He hecho villanas, comedia y otros personajes complejos, pero este conecta de una forma muy especial. Creo que mucha gente va a verse reflejada, incluso en historias que vivieron nuestras abuelas o nuestras madres.
La violencia de género sigue siendo una realidad muy fuerte y vigente. Este personaje conecta con eso y con la memoria colectiva. Además, la química con mi compañero en escena es muy poderosa. Sin duda es un personaje distinto a todo lo que he hecho.
La historia aborda heridas emocionales profundas tanto a nivel individual como familiar. ¿Qué te dejó personalmente este proyecto?
Lo atesoro en mi corazón. Creo que las personas que intentan vivir desde el amor, aunque la vida sea complicada, siempre encuentran una salida. Esta historia habla de eso: de tener buen corazón incluso cuando todo parece estar en contra.
El personaje comete errores, pero su esencia es buena, y la vida termina respondiendo a eso. Para mí fue un regalo profesional y personal.
¿Qué reacción te gustaría provocar en el público con el personaje de Marcela?
Me encantaría que quien esté viviendo algun tipo violencia —mujeres u hombres— se identifique y ponga un alto antes de que avance más. Muchas veces uno normaliza la violencia porque es lo único que conoce.
Si alguien ve la historia y decide ponerse como prioridad, denunciar, irse, buscar una vida mejor, ese sería el mayor regalo para mí. Nadie merece maltrato, golpes ni humillaciones, y menos de alguien que se supone que te ama.

Si tuvieras que definir Hermanas, un amor compartido en una emoción o una frase, ¿cuál sería?
Sororidad y amor. El amor lo puede todo. Esta historia habla del empoderamiento de la mujer, de no permitir más abusos ni menosprecio. Merecemos una vida digna, estable y bonita.
Para cerrar, desde tus inicios hasta hoy, ¿cómo sientes que ha evolucionado tu camino como actriz?
Ser actriz es una de las carreras más complicadas. No hay una fórmula para el éxito. Es una mezcla de paciencia, tal vez suerte, talento y mucho trabajo.
Me siento muy afortunada porque, aunque la industria no vive su mejor momento, he tenido la oportunidad de trabajar constantemente y hacer personajes interesantes. Amo lo que hago, me apasiona, es terapéutico para mí. No podría dedicarme a otra cosa.
Hermanas, un amor compartido es una historia que busca sensibilizar, acompañar y generar reflexión. Una producción que apuesta por el melodrama con conciencia social y emocional.