El ex Acapulco Shore vuelve con un tema cargado de ritmo, sensualidad y vibras veraniegas
Tras una pausa en su carrera musical, Jawy Méndez regresa con fuerza a la escena urbana con el lanzamiento de su más reciente sencillo titulado “Booty”, una explosiva colaboración con Enzo Durand, uno de los compositores más destacados del género urbano en la actualidad. El tema ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales y promete convertirse en uno de los sonidos más reproducidos del verano.
Con una mezcla contagiosa de ritmos afrobeat y urbanos, “Booty” es una pieza que combina sensualidad, energía y una atmósfera tropical que evoca romances efímeros bajo el sol. La canción fue producida por el reconocido Dann Fibo en los estudios de Frat Records, y destaca por su cuidado trabajo de producción, beats pegajosos y una narrativa que juega con la tensión, el deseo y el coqueteo veraniego.

El tema relata la historia de una atracción intensa durante un romance de verano, donde los juegos de miradas, el baile y los encuentros espontáneos se convierten en el centro de la historia. La protagonista, descrita como una figura hipnótica y sensual, hechiza con sus movimientos mientras la música crea el ambiente perfecto para dejarse llevar.
Jawy Méndez, conocido por su participación en el exitoso reality Acapulco Shore, ha venido consolidando una carrera como cantante urbano, combinando su carisma mediático con una propuesta musical cada vez más sólida. Con “Booty”, demuestra su evolución artística y su capacidad para reinventarse dentro del competitivo panorama del reguetón y el pop latino.
Por su parte, Enzo Durand aporta su experiencia y talento compositivo al tema, reafirmando su estatus como uno de los creativos más solicitados de la escena urbana actual.
“Booty” ya se perfila como un hit ideal para las playlists de fiestas, clubs y vacaciones. Con esta nueva propuesta, Jawy Méndez da un paso firme en su regreso a la música, invitando a su público a dejarse llevar por el ritmo, el calor del verano y, por supuesto, el poder del “booty”.