Por: Paulina Córdova
Mis primeros encuentros con el rap fueron a corta edad, a los seis años ya cantaba: “No me llames frijolero pinche gringo…” de Molotov. Posteriormente Cartel de Santa sacó ‘El dolor del micro’ (2004) junto a Julieta Venegas y a partir de ahí vendrían una serie de grandes descubrimientos. El más poderoso fue ver a la Mala Rodríguez rapear en el MTV Unplugged de Julieta (2008), nunca había visto a una mujer rapear y aunque el género ya estaba presente en mi vida, le faltaba el poder de la representación para que me enamorara de él.
“¿Quién va a parar a la mujer en el microfon?” rapea Hispana en su canción ‘Del Norte’ (2012). Patricia Polet González nació el 29 de agosto de 1988 en Monclova, Coahuila. La Mamba Negra es ya todo un referente en la escena musical nacional, con un boom bap clásico, samples variados, voz potente y letras contundentes. Hispana es una hija del rap, desde los 9 años ya escribía pero fue alrededor de los 14 que grabó su primera canción. Una mujer de fuego, que expresa sus emociones a través del rap, esto se siente tan genuino que cuando la escuchas un impulso profundo te hace rapear junto a ella y su fuerza. Escucharla es empoderarse.
Reina De Corazones (2020)
Es inmenso lo que Hispana me hace sentir pero a pesar de los miles de escuchas, las millones de reproducciones que tienen sus canciones me sigo preguntando: ¿Por qué se escucha menos que a un Alemán? ¿Por qué parece que las raperas son tan de nicho? ¿Por qué muchas veces solo pertenecen al under? ¿Por qué es “más natural” para los hombres escuchar rap? ¿Por qué hay más raperos que raperas? La respuesta es simple pero su explicación es compleja, así funciona lamentablemente el mundo en el que vivimos; el capitalismo, los intereses del mercado, la industria del espectáculo y las normas de género que le enseñan a las mujeres a no comportarse de formas “no femeninas” en el espacio público. Muchos hombres piensan que una mujer no puede rapear y mucho menos ganar una batalla de freestyle. La freestyler Azuky fue la primera mujer en participar como competidora oficial en la Freestyle Master Series México del 2024. Y lamento decirles que a Azuky nadie la va a parar en el microfon, su carrera apenas está comenzando.
Según una encuesta realizada en el 2021 por el INEGI sobre cuál es el género musical que más le gusta a las personas mexicanas, de trece géneros, el hip-hop/rap se encuentra en el décimo lugar, solo un 5% de la población lo cataloga como su género favorito. Esto en gran medida se debe al origen del hip-hop mismo, ya que este le pertenece al barrio. El hip-hop es un movimiento cultural que surgió a principios de los setentas en el Bronx de Nueva York en un contexto de crisis económica, demográfica y de segregación de las comunidades afroamericanas y latinas; lo que trajo consigo violencia y pobreza. Como respuesta la juventud tomó con rebeldía las calles y realizó las block parties con Dj’s, Mc’s, breakdance y graffiti, para expresar su realidad y abordar el racismo, el clasismo y la violencia con creatividad. Diría la propia Hispana que el rap es “una válvula de escape”.

A México el hip-hop llegó por la cercanía a Estados Unidos, gracias a los miles de migrantes que regresaban a visitar a sus familias y traían consigo la música. Y es que la realidad para las y los jóvenes mexicanos de la frontera no era muy distinta a la del Bronx, rápidamente conectaron con el movimiento, con el rap y con el poder de crear identidad. La ola proviene del norte y no por nada, sus mayores exponentes provienen de dicha zona del país. Para los noventas grupos como Sindicato del Terror, 4to del tren y Sociedad Café ya sonaban en las calles, fue hasta 1996 cuando Control Machete lanzó Mucho barato que el hip-hop explotó a nivel nacional. Las disqueras y los medios de comunicación comenzaron a interesarse, superficialmente, por el ǵenero musical. Hay que destacar que este movimiento cultural ha sido históricamente masculino, se cree que solo los hombres pueden rapear porque el género masculino se asocia más a la calle y a lo conflictivo pero ¿y las mujeres?
Aún cuando el género en esencia aborda las desigualdades, las pioneras Ximbo y Jezzy P han comentado infinidad de veces que las oportunidades siempre han sido menores y que había que trabajar el doble para ganarse un lugar dentro de la escena como mujer. Ambas raperas comenzaron sus carreras a finales de los noventas, Ximbo y Malik crearon la agrupación Sabotaje, y Jezzy P. junto a Luz Reality formaron Los Pollos Rudos. Y aunque al principio existió una especie de beef entre ellas, la vida y el microfon las haría colegas. En 2006 formaron Mujeres Trabajando, el primer colectivo que reunió a representantes femeninas del hip-hop.
Entérate (2010)
Ximbo, del sur de la Ciudad de México, egresada de la Facultad de Filosofía Y Letras de la UNAM, no solo es rapera también es activista. Para Ximbo el rap se ha convertido en una herramienta de denuncia para el feminismo, en 2023 ganó el Concurso de Canción Feminista de la UNAM con su canción No me importa. Además ha llevado al rap a otras disciplinas artísticas, por ejemplo en el conversatorio “Apuntes sobre teatro y rap. El flow del pronunciamiento”, describe al rap como un acto poético teatral, donde la rítmica y la exaltación de las palabras permite nombrar, expresar, sensibilizar y denunciar.
Jezzy P, de Ecatepec, denomina su movimiento como Rap Oscuro, influenciada por el punk y bandas góticas, busca visibilizar los problemas de salud mental. Me parece importante destacar que Jezzy P ha mencionado que más que ser discriminada por ser mujer lo ha sido por ser una persona de bajos recursos. No le gusta etiquetarse como feminista, mucho menos bajo el de las mujeres blancas y privilegiadas, para ella es necesario hacar colectividad con toda la población del barrio, las personas racializadas, precarizadas y violentadas de las periferias y zonas marginales. Su trabajo ha formado parte del soundtrack de series y películas.
¿Quién va a parar a la mujer en el microfon? ¡Nadie! Cada vez son más las mujeres que utilizan el género para expresarse y justamente son el feminismo, el machismo, la homofobia, el narcotráfico, la corrupción, los temas que más les interesan. Por ejemplo Mare Advertencia Lirika, rapera zapoteca mezcla ritmos de su tierra con el rap, y denuncia en sus canciones la marginalidad, el silencio a los pueblos originarios, la desaparición forzada, entre otros. Por su parte Niña Dioz, la primera rapera abiertamente queer, ha sido víctima de numerosos ataques a través de las redes sociales.
¿Y Tú Qué Esperas? (2020)
Fuera de este escrito quedaron muchas raperas como Yoss Bones, Audry Funk, Astrid Cruz, Masta Quba, Nefftys, Leazzy, Prania Esponda, Jota Ache, Montebel, Afromega, La Potter y muchas más. En realidad quisiera conocer a todas las raperas, agrupaciones y colectivas para poder nombrarlas, la mayoría de ellas además de rap participan en proyectos con compromiso social. La música tiene esta virtud de convivencia y específicamente el rap de comunidad, compartamos a esas compañeras que se encuentran tomando el microfon y alzando la voz. Por mi parte les comparto a una rapera, compañera de la universidad, La Bruja de las Palabras, quien se ha destacado en el freestyle y este año lanzó su primer EP ‘Hijas de la Sierra’ junto a la Güera.
Entre Hilos (2025)