La presencia de Kinky en el Festival City Querétaro representa uno de los momentos más explosivos del cartel. Su propuesta, que mezcla electrónica, rock, funk y energía en vivo, sigue siendo una de las más efectivas cuando se trata de prender a un público masivo.
El próximo 11 de abril en Querétaro, la banda regiomontana llegará con un show que no se mira: se baila.
Desde sus inicios, Kinky marcó una diferencia dentro de la escena mexicana al integrar beats electrónicos con actitud rockera. Su sonido rompió con lo tradicional y abrió camino para propuestas híbridas dentro del mainstream.
Canciones como “Más”, “A dónde van los muertos?” y “Después del after” se convirtieron en esenciales de cualquier playlist alternativa, pero es en vivo donde realmente cobran otra dimensión.

Si algo distingue a Kinky es su capacidad de transformar cualquier escenario en una pista de baile. Sus presentaciones están cargadas de energía, interacción con el público y una ejecución que mezcla lo electrónico con lo orgánico de forma natural.
En un festival como Festival City, su show se convierte en un punto de quiebre: el momento donde el público deja de solo escuchar y empieza a moverse.
A lo largo de los años, Kinky ha logrado mantenerse vigente sin perder su esencia. Su música sigue funcionando tanto en plataformas digitales como en escenarios en vivo, consolidándolos como una de las bandas más consistentes del circuito alternativo en México.
Su participación en Festival City 2026 refuerza su lugar como uno de los actos más sólidos cuando se trata de generar energía colectiva.
Una fiesta asegurada en Festival City 2026
Más que un concierto, lo de Kinky será una experiencia compartida. Un set pensado para liberar energía, bailar y conectar desde lo físico con la música. En un cartel diverso, su show apunta a ser uno de los momentos más intensos del día.
