Jonathan Davis y compañía vuelven a México con una gira que revive el caos, los riffs pesados y toda la furia del nu metal.
Hay bandas que nunca desaparecen, aunque pasen años sin visitarnos. Korn es una de ellas. La banda que prácticamente redefinió el metal de finales de los noventa volverá a la Ciudad de México el próximo 19 de mayo con un concierto en el Palacio de los Deportes, y sí, todo apunta a que será una de las fechas más intensas del año.
Después de décadas de carrera, millones de discos vendidos y una influencia gigantesca sobre generaciones enteras de bandas, Korn sigue sonando pesada, incómoda y brutal. No importa si los conociste por MTV, por los discos piratas del tianguis o porque alguien te pasó “Freak on a Leash” en secundaria: sus canciones siguen teniendo el mismo golpe.
La visita a México forma parte de su nueva gira por Latinoamérica, donde también estarán pasando por países como Brasil, Chile, Argentina y Colombia. Pero la parada en CDMX tiene algo especial. Korn siempre ha tenido una conexión rarísima con el público mexicano; de esas bandas que no necesitan estar de moda para llenar venues enormes.
El sonido que convirtió los traumas en himnos
Hablar de Korn es hablar del nacimiento del nu metal. Cuando aparecieron en los noventa, el metal estaba atorado entre fórmulas repetidas y bandas que sonaban igual. Entonces llegaron Jonathan Davis, James “Munky” Shaffer, Brian “Head” Welch, Reginald “Fieldy” Arvizu y David Silveria con guitarras bajísimas, bajos retumbando como terremoto y letras que hablaban de ansiedad, abandono y caos mental.
No era metal clásico. Tampoco rap metal. Era otra cosa.
Discos como Follow the Leader, Issues y Untouchables terminaron marcando a toda una generación que encontró en Korn una banda mucho más emocional y agresiva que el rock comercial de aquella época.
Y aunque muchísimas bandas copiaron la fórmula, pocas lograron mantener una identidad tan reconocible. Basta escuchar unos segundos de cualquier canción para saber que es Korn.
Además, Jonathan Davis sigue siendo uno de los frontmans más raros y magnéticos del metal. Entre sus gritos, sus movimientos en el escenario y esa capacidad de pasar de la fragilidad total a la locura absoluta en segundos, los shows de Korn nunca se sienten “normales”.
Un concierto para gritar, sudar y recordar por qué el nu metal sigue vivo
El concierto del 19 de mayo en el Palacio de los Deportes también llega en un momento donde el nu metal volvió a agarrar fuerza. Bandas nuevas están retomando sonidos dosmileros, mientras artistas actuales siguen citando a Korn como influencia directa.
Pero más allá de la nostalgia, lo interesante es que Korn nunca se convirtió en una banda “legacy” que vive únicamente de recordar el pasado. Siguen sacando música, experimentando y armando conciertos pesadísimos.
Y sí, probablemente sonarán clásicos inevitables como “Blind”, “Got the Life”, “Falling Away From Me” y “Here to Stay”, canciones que en vivo siguen detonando slams enormes y un coro colectivo imposible de ignorar.

Así que si el cuerpo ya te estaba pidiendo una noche de distorsión, gritos y riffs enfermísimos, el Palacio de los Deportes tiene cita marcada con una de las bandas más importantes del metal moderno.