Antes de llenar foros y festivales, Los Pericos comenzaron como un grupo de amigos en Buenos Aires que sólo quería tocar reggae sin complicarse demasiado.
Hay bandas que forman parte de una época y otras que terminan acompañando generaciones enteras. Los Pericos entran fácil en la segunda categoría. Desde finales de los años 80, el grupo argentino construyó una carrera que ayudó a abrirle camino al reggae hecho en español en Latinoamérica, mezclando ska, rock y letras sencillas que conectaron rápido con la gente.
Ahora, con su próxima presentación el 3 de junio en Foro Puebla de la Ciudad de México, vale la pena regresar a la historia de una banda que sigue sonando vigente después de casi cuatro décadas.
Los Pericos nacieron en Buenos Aires en 1986. Al principio, todo arrancó como suele pasar con muchas bandas: amigos reunidos para tocar canciones que les gustaban. Bob Marley, Peter Tosh y Toots & The Maytals estaban entre sus influencias más fuertes. Lo interesante es que tomaron ese sonido jamaicano y lo adaptaron a un contexto latino mucho más cotidiano, relajado y cercano.
En 1987 lanzaron su primer disco, Los Pericos, y el impacto fue inmediato. “El ritual de la banana” se convirtió rápidamente en un fenómeno que llevó el reggae a espacios donde antes parecía impensable escuchar ese género. Lo que hicieron fue importante porque no existían demasiadas bandas de reggae en español con alcance masivo en ese momento.
De “Pupilas lejanas” a giras internacionales
Durante los años 90, Los Pericos dejaron de ser únicamente una banda popular en Argentina para convertirse en uno de los nombres más importantes del reggae latinoamericano. Discos como Big Yuyo, Pampas Reggae y Yerba Buena consolidaron una etapa llena de canciones que todavía siguen presentes en playlists y conciertos.
“Runaway”, “Waitin’”, “Sin Cadenas” y especialmente “Pupilas lejanas” ayudaron a que la banda creciera fuera de Sudamérica. México, Chile, Colombia y varios países europeos comenzaron a recibir giras cada vez más grandes. Lo curioso es que, incluso con el paso del tiempo, esas canciones nunca se sintieron atrapadas en una sola década.
Parte del éxito de Los Pericos tiene que ver con algo muy simple: nunca intentaron sonar demasiado complicados. Su música funciona porque transmite ligereza, ritmo y letras fáciles de recordar. Eso les permitió conectar con públicos distintos, desde quienes crecieron escuchándolos en cassette hasta personas que los descubrieron en plataformas digitales.
La salida de Bahiano y la reinvención de Los Pericos
En 2004 llegó uno de los cambios más importantes en la historia del grupo: Bahiano, vocalista original y una de las caras más reconocibles de la banda, dejó el proyecto para comenzar su carrera solista.
Muchas agrupaciones no sobreviven a cambios así, pero Los Pericos encontraron la forma de mantenerse activos. Juanchi Baleirón, guitarrista histórico y productor de la banda, tomó el lugar como cantante principal y arrancó una nueva etapa que ayudó a refrescar el sonido del grupo sin perder identidad.

Desde entonces, Los Pericos siguieron lanzando discos, colaboraciones y giras constantes. En años recientes, materiales como Viva Pericos! e Inmortal demostraron que la banda todavía tiene interés por experimentar y mantenerse conectada con nuevas generaciones.
El concierto en Foro Puebla será otra oportunidad para ver por qué Los Pericos siguen siendo una referencia obligada cuando se habla de reggae y rock latino en español. Hay grupos que sobreviven gracias a la nostalgia; ellos, en cambio, aprendieron a convivir con su historia sin quedarse atorados en ella.